Era de esperar. Tras las nada claras y totalmente faltas de transparencia, las políticas de privacidad de la mencionada empresa, los objetivos, consentimientos inadecuados, y en general todo aquello que rondaba esa curiosa manera de captar datos biométricos a través del iris de miles de personas que se acercaron a «vender» su huella ocular a cambio de muy poco dinero, tiene los días contados.
Si bien en España, en marzo de 2024 se le prohibió a dicha empresa, continuar tratando los datos de las personas que captaba, la Autoridad de Baviera en materia de protección de datos, con la inestimable colaboración en el procedimiento, de la AEPD, ha procedido a dictar una resolución que declara la infracción de varios artículos del RGPD e insta a la empresa a implantar las medidas correctivas oportunas.
Sin duda, con ello se ratifican las medidas cautelarmente adoptadas por la AEPD.

